Etapas del duelo y resiliencia

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El sentimiento de pérdida lo hemos experimentado muchas veces a lo largo de nuestras vidas, aunque no le hayamos puesto este nombre. Siempre que hayamos perdido alguien o algo hemos pasado por las fases de duelo sin identificarlas por sernos desconocidas. La pérdida la siente un bebé cuando pasa a ser un niño, la siente un niño ante muerte de una mascota, el paso de niño a adolescente es también un tiempo de pérdida y suele ser una etapa complicada de relación familiar ya que los cambios son más evidentes, no aprobar exámenes lleva a los mismos sentimientos.

Emprendemos la tercera entrega de este amplio informe sobre el duelo. Aquí puedes ver el anterior capítulo 

Pérdida de la propia vida, de seres queridos, de trabajo, separación parental y emigración son las pérdidas vitales más importantes por las que pasa el ser humano. Añadimos también las enfermedades graves incurables, enfermos en fases finales de vida y pérdida de alguna parte del cuerpo físico, en estas situaciones no hablamos de duelo sino de acompañamiento a personas en procesos vitales de vida complicados. En estos acompañamientos el trabajo terapéutico es bastante similar al que se hace en un proceso de duelo debido a que las pérdidas están muy presentes en estos pacientes.

Si se trabajara el mundo emocional desde pequeños el duelo sería un proceso de vida más. Habríamos aprendido y aceptado  a convivir con las pérdidas de un modo totalmente natural, disfrutaríamos de la vida con más naturalidad, valoraríamos las ganancias sabiendo disfrutarlas sin aferrarnos a ellas, sabiendo que nada es eterno, y nuestros cambios vitales estarían mejor aceptados, la vida sería más relajada y el miedo, esa gran emoción perturbadora, no tendría tanto poder. Sentiríamos despedirnos de todos y todo lo que queremos con menor sufrimiento del que sentimos hoy en día en que el valor de TENER sobrepasa al de SER.

Algunas de las mayores empresas mundiales ya hace unos años han añadido un nuevo valor en los puestos de trabajo de cargos importantes, la pérdida.

La pérdida de clientes, contratos, objetivos, equipos etc… les hace conocer el valor de la resiliencia de su personal con la idea que éstas sepan recuperarse reforzados después de una gran caída en la vida laboral.

Si arriesgamos y perdemos aprendemos nuestras carencias y esto nos hace movernos hacia el futuro con nuevas visiones y valores y con una conciencia más amplía.

 

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Información

Resiliencia- https://www.youtube.com/watch?v=ndjbcuosapg

La mirada al futuro-https://www.youtube.com/watch?v=m8SV0T7HZzQ

Películas varias https://franciscogimenezplano.com/2019/04/30/15-pelicul

Músicahttps://www.youtube.com/watch?v=sUAaOqWZ_dg

Película Los Tres Colores https://www.filmaffinity.com/es/film597294.html

 

 Etapas del duelo

Sabemos que un duelo no es una enfermedad sino una respuesta natural del ser humano ante una pérdida vital.  Al hacer la elaboración de duelo se pasa por diferentes etapas o fases, según la fase puede parecer una depresión o un estado neurótico de euforia. Puede haber una fluctuación entre estos dos estados incluso en un mismo día.

Según el grado de angustia e insomnio que tengamos es bueno consultar al médico de cabecera, esto hará que podamos elaborar la pérdida incluso más eficientemente. La elaboración de una pérdida depende principalmente del vínculo que tengamos con la persona, el objeto o situación perdidos y del carácter estado emocional de la persona que queda más la edad del que se ha ido y del que se ha quedado y las circunstancias que hayan rodeado dicha pérdida.

 Elaboración del Duelo y sus fases

1. Fase de aturdimiento o shock: Negación de la pérdida. Incredulidad del que estamos viviendo. Desconexión de la realidad.

2. Fase de añoranza o investigación: Urgencia de reencontrarse con el difunto. Incredulidad, tensión, llanto y tendencia a mantener una imagen visual clara del difunto.

3. Fase de rabia: Rabia e ira por la pérdida. Investigación de culpables. Incluso podemos auto inculparnos culparnos por indulgentes o culpabilizar a la persona que se ha ido por abandonarnos.

4. Fase depresiva: Sentimientos depresivos, aversión a seguir hacia delante sin ver un futuro claro. Indignación por seguir viviendo. Anímicamente muy bajo para llevar la vida que teníamos.

5. Fase neurótica: Actividad intensa y descontrolada para no llenar nuestra vida y no entrar en el aquí ahora.

6. Fase de reorganización: Se rompen los vínculos con la persona u objeto perdido y se establecen nuevos vínculos. Volvemos gradualmente la vida.

7. Debido a lo que hemos vivido se pueden dar cambios de nuestros valores, intereses y creencias que nos llevan a una nueva visión sobre la vida futura.

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Recomendaciones para las personas en duelo. Darse permiso para sentirse mal. No huir y permitir el llanto, no esconder el dolor y compartir la tristeza. El llanto actúa como válvula liberadora de la tensión interna.

Normalizar la pérdida y saber y sentir que es apropiado experimentar tanta tristeza. Prepararse para las recaídas. Prepararse para la llegada de fechas señaladas, especialmente, los cumpleaños, la Navidad, y fiestas familiares.

Buscar personas que permitan expresar como siente y vive cada momento de su duelo.

Sentir las emociones intensamente. Los sentimientos intensos, como respuesta a la situación de duelo, nos llevan, tan solo, a un desequilibrio emocional transitorio y nos ayudan a recuperarnos.

Aprender a vivir con la pérdida y tomar las propias decisiones. Independizarse emocionalmente de la persona o el objeto perdido y establecer nuevas relaciones.

Darse tiempo, no querer correr ni saltarse etapas, dar tiempo para que la situación vaya madurando. Saber esperar.

Probar nuevas actividades. Es un proceso de ensayo – error, de disciplina, más que de motivación.

Tener un objetivo claro y cumplirlo.

Cuando la pérdida es de una persona que ha muerto, encontrar la manera de recordarla y mantener vivo el recuerdo sin que haga daño, sencillamente tenerla presente, poder hablar, buscar rituales sencillos para recordarla (ver fotos, encender una vela, escuchar su música, flores, etc.).

Reorganizar las cosas personales de la persona que ha muerto. No delegar este trabajo a otras personas; es bueno hacerlo cuando la situación lo permita, nos lleva a estar presente en nuestra nueva realidad de vida.

Aprender a protegerse de las situaciones y de las personas que alteran el estado de ánimo, que inquietan y estorban, como por ejemplo reuniones donde haya mucha gente, personas que dan consejos inadecuados y enjuician nuestro estado. Tener la capacidad de escoger lo que realmente necesitamos en estos momentos.

Tener presente que aferrarse a nuestro mundo conocido es un síntoma de inseguridad que en un primer momento necesitamos. Solo conocemos nuestro pasado y lo proyectamos hacia nuestro futuro con todas las personas y elementos que nos rodean  esto ha cambiado. El hecho de quedarse en el pasado impide la evolución y conduce al estancamiento.

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Recomendaciones.

 

Infofile:///C:/Users/Isa/Documents/CC3/DOL/INFO%20SOBRE%20DOL/El-duelo-y-las-repercusiones-de-la-mue

https://www.youtube.com/watch?v=n7VXkFcgRfY&feature=youtu.be

Música-https://www.youtube.com/watch?v=sUAaOqWZ_dg

Película-https://www.filmaffinity.com/es/film597294.html

 

Situaciones a tener en cuenta al elaborar un duelo

1. Informar a familia y amigos de la muerte de la persona.

2. Burocracia necesaria a realizar: Ceremonia, certificado últimas voluntades, baja del registro civil, testamento, baja laboral, cierre cuentas bancarias, seguros, escuela, abonos en actividades

suscripciones Ong, revistas etc…

3. Fechas señaladas, cumpleaños, vacaciones, Navidad.

4. Lugares especiales que nos unen a la persona.

5. Todo lo que representa algo de especial en la relación.

6. Ropa, enseres personales, música, libros, fotos.

7. Todo aquello que hacía tan especial a la persona para nosotros. Pensar y sentir situaciones íntimas de la relación.

8. Guardar algunos de sus objetos personales especiales para nosotros hasta que puedas dejarlos en libertad al irte recuperando de la pérdida.

9. ¿Cómo me muestro con personas simplemente conocidas?

¿Qué me ayuda más no hablarles de lo ocurrido y esconder mis sentimientos o explicarles lo ocurrido? La repuesta a esta pregunta dependerá mucho del estado en el que estemos en el momento del encuentro. Yo creo y siento que decir la verdad es una gran ayuda.

Estas son las situaciones más difíciles de abordar después de una pérdida. Las dos primeras son acciones automáticas y de debido cumplimiento social y legal. Si no podemos hacerlo personalmente podemos delegar en una persona de nuestra confianza.

Si se hace una ceremonia de despedida, que represente a la persona que se va tal como era dando una visión real de ella secundada por palabras de familiares y amigos que lo estimaban. Utilizar su música, leer algún escrito. Sentiremos una gran calma y paz interior. Las 7 siguientes son las situaciones que nos dan más miedo de encarar y no nos sentimos capaces de lograr.

No hay prisa, cada cual lo hace al ritmo que puede llevar y cuando lo necesita, no hay que forzar. Todos estos puntos nombrados son completamente normales y están descritos muy bien en toda la literatura sobre el duelo.

Ahora es momento de interiorizar y respetar todo aquello que sentimos. Dejar los pensamientos pasar como si fueran nubes en el cielo, si somos capaces cojámonos a los buenos, aunque nos entristezcan y hagan llorar. Necesitamos limpiar ésta herida emocional como si fuera una herida física y las lágrimas, la introspección, la buena compañía y sobre todo el dejarnos cuidar son, entre otros que hemos comentado, los mejores desinfectantes y bálsamos que tenemos a nuestro alcance.

Las buenas palabras de los amigos que nos llenan con sus pensamientos defensivos ante la situación y siempre son dichas con la mejor intención, no sirven realmente de mucho, apoyar tan solo con la presencia, el silencio compartido y abrazo acogedor es mucho más íntimo y cálido para ambos.  Hablamos de pensamientos defensivos ya que ellos se sienten aterrorizados al pensar que pueden encontrarse en la misma situación algún día y somos un gran espejo emocional para ellos.

Repasamos algunas de estas frase por alguien que las quiere olvidar.. Es ley de vida. Ya tenía una edad y ha tenido una vida buena. Era su hora. Suerte que no ha sufrido. Ha estado muy acompañado. Has hecho todo el que has podido. Suerte que has podido decirle adiós. Yo cuando perdí a X hice… Ya verás que te recuperaras pronto.

No tendrías que haberlo visto en el tanatorio así lo recordarías siempre vivo. El tiempo lo cura todo. Tienes que animarte y salir. Vamos a tomar algo. Sal y pasea que te animarás. No te quiero hablar de X por qué no quiero hacerte llorar. Distráete y todo irá mejor. ¿Cómo es que todavía no tienes ganas de salir? Tienes que pasar página.

¿Tantas palabras, son necesarias o es mejor decir, también, la verdad, que comprendes su dolor y que le podrás acompañar a pasar esta terrible experiencia si tus límites personales te lo permiten?

No existe la ley de vida, cuando menos, no es la misma ley a la cual nosotros nos referimos. Las personas mueren cuando mueren y en la edad que sea, solo hay que mirar el mundo en que vivimos.

 No puedes pasar página si no has acabado de leerla, no entenderías ni la mitad de lo que explica el relato.

Los conocidos amigos o familiares que no nos hablan de la pérdida logran con ello impedir que nosotros nos abramos a ellos. Hacen sentir que nunca ha existido la persona a la que seguimos, y seguiremos, amando ya que ni tan siquiera podemos nombrarla. La dificultad de no encarar el duelo es de ellos, no nuestra, por lo que no son capaces de acompañarnos en esta situación debido al miedo que sienten frente a ella. Ven una imagen que les horroriza.

Para las situaciones de celebración es bueno prepararse, no dejarlo al azar. Hagamos una celebración diferente, ya que la situación es, también, diferente. Incluyamos a la persona ausente, una flor, una vela, un efecto personal especial, su música… eso nos hace sentir su presencia, que ya no es física, y esa presencia es la que vivirá siempre con nosotros.

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(Continuará en próximas publicaciones)

isabelfandosPor Isabel Fandos

 

Experta en procesos de duelo

Enfermera clínica/Terapeuta Gestalt/Máster PNL

Para consultas:Isa@cc3puncat>

Para más info www.cc3puncat  (Concienciar, conocer, cambiar)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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