¿Sostener o Dejar Ir?

Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en linkedin
Compartir en whatsapp
Compartir en telegram
Compartir en email

Siento que la vida es un inmenso océano cósmico en el cual navegamos. Y me atrevo a decir: con muchos de nosotros sin rumbo saludable.

Como humanos que somos en nuestra casa La Tierra, vivimos en la dualidad y atrapados por juicios y comparaciones: ¿Ejemplos?: bueno/malo, grande/pequeño, bello/feo, rico/pobre, gordo/estilizado, inteligente/estúpido, ordinario/magnífico, mejor/peor, tengo/no tengo…  y no sigo porque puedo estar horas frente al ordenador escribiendo negativos/positivos o viceversa.

Es desde esta dualidad comparativa que nos permitimos emitir juicios sobre el entorno, nuestras vidas y, lo que es aún peor, sobre nosotros mismos.

Por supuesto no hablo -con esta opinión muy personal, por cierto-, de los más de siete mil millones de humanos que andamos por aquí, y que no tengo el gusto de conocerlos a todos. Sin embargo, después de 75 años de vida yo también intenté tener la mejor embarcación, la más confortable, la más bella para navegar este océano cósmico, este mar de juicios y comparaciones.

Me estoy llamando a un despertar de consciencia y os invitó a regalarnos un momento para la auto-observación.

Pregunto: ¿No hemos depositado en este devenir de ‘blancos y negros’    -para llamarlos de alguna manera-, una forma de decorar nuestra embarcación para navegar en este océano? Yo aún estoy ¿dentro de los millones tal vez? que hemos dejado que la embarcación, pintada de ‘blanco y negro’, nos deje navegar por la vida y sea empujada por un vendaval de juicios “mi vecino tiene un automóvil feísimo, el mío es último modelo”, “yo soy más elegante que mi jefe, él no sabe vestirse y además es un ogro”, “mi esposa cada vez está más tonta, ”, “nuestros hijos son los más inteligentes de la escuela”, “el presidente que tenemos es un irresponsable”, “la camisa que me regaló mi hermano para mi cumple es ordinaria”, “mi marido es un insensible”, “mi trabajo es una peste”, “el celular que tengo es mucho mejor que el tuyo”, “lo que tú piensas está equivocado”, “eres un incumplidor”, “el desayuno que hacía mi madre era más rico y sano que este”, etc., etc., etc.

Y por supuesto que cuanto más ‘negras’ sean las cosas de los otros mejor. ¿Por qué?, porque así yo me veo más ‘blanco’. ¿Para qué?, para no encontrarme con mis sombras, mi noche oscura del alma, en ese océano interminable que se convierte en amenazador cuando me descubro, cuando me desnudo frente al espejo y me encuentro conmigo mismo, con mi YoSoY (¿Interesante no?, podemos leerlo de adelante hacia atrás. Palíndromo es su nombre técnico*)

Observo que es aquí donde puedo insertar nuevamente el título de este artículo: “Sostener o Dejar ir”, aclaro: tomado de una reflexión de Rumi** que dice:

“La vida es un balance entre sostener y dejar ir”

Voy a expresar mi opinión al respecto de esta definición de La Vida en relación a lo que expuse sobre los ‘blancos y negros’, esos colores con los que gran parte de los humanos hemos pintado nuestra barca, o por qué no decirlo también: hemos dejado que otros la pintaran así y la aceptamos como la mejor, la única y necesaria para la navegación.

Si ya hace un tiempo que están surgiendo señales que preanuncian que el mar de la vida en este planeta está cerca de causar un naufragio colectivo, me pregunto ¿No será acaso tiempo de equilibrar la balanza entre el Sostener y el Dejar ir? ¿No será acaso tiempo de cambiar el color de nuestra barca? Y tal vez ¿Por qué no pedirle a alguien que nos ayude a pintarla nuevamente, o que nos dé sugerencias de colores?

Yo creo, firmemente, que es necesario e imprescindible dejar ir comparaciones, juicios y conductas que nos llevan a conflictos, peleas, guerras, miseria, tristeza, locura y muerte. Ya es tiempo de sostener conceptos y acciones que nos facilitan la convivencia, la alegría del compartir desde el corazón.

Basta de competir para ver quien es mejor, más fuerte, más brillante, más inteligente, menos estúpido, más lindo, más sabio, menos distraído, más amoroso, quien gana, quien pierde y centenares de juicios más. ¡Basta de competir!

Es el momento de Compartir en comunión (que significa unión en común), sin tener en cuenta diferencias de edad, sexo, conocimientos, habilidades, nacionalidades. Somos habitantes de La Tierra, por lo tanto, TODOS SOMOS TERRESTRES y este Planeta, LA TIERRA, es nuestro único hogar en esta dimensión.

Doy mi ferviente SI a la reflexión de Rumi. Os invito a hacer balance. Atención: no se trata ahora solo de “Dejar ir”, se trata de Despertar desde el centro, en equilibrio. De Ser Conscientes y Soltar todo aquello que nos lleva a la confrontación, al odio, a la separación y Hacer Balance entre Sostener y Dejar Ir.


Por: Oski


*Palíndromo (del griego πάλιν δρóμος, palin dromos, ‘volver a ir atrás’), también llamado palíndromo, palíndroma o palindroma, es una palabra o frase que se lee igual en un sentido que en otro. GOOGLE

**Yalāl ad-Dīn Muhammad Rūmī fue un célebre poeta místico musulmán persa​​​ y erudito religioso que nació el 30 de septiembre de 1207 en Balj, en la actual Afganistán – Nacimiento: 30 de septiembre de 1207, Balj, Afganistán – Fallecimiento: 17 de diciembre de 1273, Konya, Turquía. WIKIPEDIA

Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en linkedin
Compartir en whatsapp
Compartir en telegram
Compartir en email

Artículos Relacionados