Un interesante ‘Cuento sobre la dualidad Cuerpo-Mente a través de la cultura occidental’

platon filosofo
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Hace no mucho, cuando éramos niños, muchos de nosotros entendíamos el cuerpo como la casita de un caracol, vivimos “ahí dentro”. Era como una gran carcasa. Sin más. Vivo ahí, y es una extensión de mí, de mi mente, de mí Ser.

Unos cuantos años después, a lo mejor muchos siguen pensando igual, o a lo mejor nunca se han hecho esta pregunta, pero el entorno y la información a nuestro alrededor, comienzan a lanzarnos un mensaje un poco distinto ¿Tengo un cuerpo, o soy en mi cuerpo?

Si queremos entender el papel que ocupa hoy nuestro cuerpo en términos de bienestar, de salud y de conciencia, es importante entender, o saber, de dónde venimos en la tradición del pensamiento en nuestra historia occidental. Y para poder explicar, entender que somos cuerpo, más allá de que tengamos uno propio, hemos creado este cuento… (Si preferís escucharlo tenéis el audio al final del texto)

La historia del dualismo , la historia de una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa

Una cosa es mi mente, y otra bien distinta es mi cuerpo

Érase una vez…

La mente y el cuerpo… y a veces, el alma

Esta historia comienza por los primeros pensadores que todos estudiamos en el colegio: los griegos. Preocupados por el conocimiento, fueron quiénes sentaron las bases de nuestra civilización en cuanto al pensamiento, la cultura, la educación, el deporte, las futuras ciencias.

Platón , no fue el primero ni el único, pero la tradición le ha dado un lugar privilegiado en este cuento. Él dividió la realidad en dos mundos distintos separados:

El mundo de lo visible, o mundo sensible.

El mundo intangible, o mundo de las ideas

Al primero pertenecía todo lo que nace, dura y muere. Todo lo que puede captarse con los sentidos. Lo de fuera. El mundo de los objetos. Al segundo, la parte más excelente del alma humana: la razón.

Y para Platón el conocimiento estaba en el mundo de las ideas, era la razón, la que nos daba la información absoluta del mundo. Así la experiencia que provenía de los sentidos, del mundo tangible, era relativa; es decir, la información del mundo de fuera, de lo físico, no era tan importante.

Y aquí empezó la separación, la dualidad cuerpo-mente

Tiempo después, llegaron los romanos. Se preocuparon mucho del cuerpo, “disfrutones” por excelencia del cuerpo y sus placeres, desarrollaron al máximo la faceta del ejercicio físico. Hubo un pensador, poeta, llamado Juvenal, que dijo algo que aún hoy escuchamos a menudo:

“Mens sana in corpore sano” una frase que resumía la doctrina de vida romana , que buscaba la formación Intelectual, Atlética y Espiritual de los hombres.

Hoy en día lo entendemos como la manera de conseguir una mente sana a través del ejercicio físico. Pero en su significado original, la frase venía a decir, Alcanzar un espíritu equilibrado en un cuerpo equilibrado. Se buscaba un ideal de equilibrio, entre, la mente, el cuerpo y el alma.

Unos cuantos siglos después, durante la oscura Edad Media, y gracias en gran parte a la Iglesia, el cuerpo, que pertenecía al mundo terrenal, se convirtió en algo casi indigno; se tapó y relegó a lo mundano y banal. En cambio, el mundo de las ideas para Platón, lo espiritual para los romanos, – la mente para nosotros- encontraba su representación en lo divino, el camino de la Virtud y la Ascensión a Dios (recordando a Santo Tomás)

En la corriente de pensamiento cristiana más exacerbada, se hablaba en términos como el pecado de la carne, incluso el camino de purificación del espíritu se alcanzaba a través del castigo y la mortificación física. Curiosa forma de alcanzar el Alma…

Fueron casi 1000 años de abandono a la atención al cuerpo, a su cuidado, su higiene, cuerpo como máquina de guerra, de trabajo, de dolor físico, y de pecado. Relegado a un ultimísimo plano, no en vano, fueron años de plagas, epidemias, y de enfermedades devastadoras. 

df

Y tras el oscurantismo, vinieron las Luces.

Llega la Edad Moderna. Es la Edad del Racionalismo Científico . Filósofos y científicos parten del principio de que el Universo se rige por un orden, de tal manera que su comportamiento es previsible, y explicable….

Estamos en el S. XVII, y nos encontramos a otro personaje protagonista en nuestro cuento:

René Descartes , matemático, filósofo… creó muchos conceptos que aún hoy siguen rigiendo las leyes del conocimiento en algunos campos, pero en concreto una de sus teorías más conocidas tiene mucha importancia en esta historia.

¿Os suena de algo la frase “Pienso, luego existo”, Cogito Ergo Sum? Descartes daba vuelta al siguiente problema: si todo lo que nos rodea es previsible, observable, tangible… ¿qué pasa con la mente, con el pensamiento humano? Posee tantas variables y posibilidades como para encajar su funcionamiento en leyes físicas… y, al no poder unir su conocimiento del mundo físico con el mundo de la mente, recurrió a este ingenioso juego de palabras.

Dijo en definitiva, que como la mente no estaba sujeta a las leyes del mundo físico objetivo, estaba fuera del alcance de la investigación científica. Así que el estudio del cuerpo compete a la ciencia, el estudio de la mente compete a la religión, al ser el instrumento de Dios. La Razón era aún, una razón teológica, igual que lo había sido unos siglos antes con San Agustín o Santo Tomás.

Los racionalistas desconfiaban del conocimiento que viene de los sentidos, y postularon que hay que dudar o desconfiar de todo lo que provenga de ellos … Y esta tradición de pensamiento que se conoce como Eje Cartesiano, se siguió perpetuando hasta buena parte del S. XX. Por un lado existe la esencia corporal, física, y por otro la esencia de la Razón, Intangible, la mente. Y lo más importante para entender el dualismo, No se combinan.

Incluso condicionó el estudio del conocimiento humano, fragmentándolo en Ciencias De lo

físico-naturales y Ciencias Del Espíritu-Mente. Dos conocimientos distintos. Dos cosas diferentes No será hasta bien entrado el S. XX, cuando nace la Neurociencia, la Neuropsicología, que empiezan a cambiar los conceptos, se ponen en duda ciertas leyes, cuando se empieza a superar el dualismo cuerpo-mente, la filosofía cartesiana.

Una rápida y fugaz panorámica al estudio y manejo del cuerpo en la Historia, para darnos cuenta de que el cuerpo se ha visto y entendido como un objeto, una máquina, que sirve para el trabajo, para el esfuerzo, un “cuerpo industrial”.

Todo esto trae como consecuencia la creencia que hemos aprendido, “Tengo cuerpo, no, soy cuerpo”. “El cuerpo como objeto, no como sujeto”.

 

kate moss cyborg

Ya en nuestra era, S. XXI, Era de la Información.

Empezamos a “abrir la mente” y nos damos cuenta de que hemos comprendido nuestra naturaleza por partes, por “cajones”. Empezamos a superar esta visión, dándonos cuenta de que somos un todo, y a la vez, nada. Durante gran parte de la historia le hemos dado infinita importancia a la mente, y hemos tenido en cuenta el cuerpo, básicamente por una cuestión de salud. No es casualidad que la ciencia que más se ha preocupado y profundizado en su estudio haya sido la Medicina

No existimosindependientemente del cuerpoen el que vivimos . Más bien es a través de nuestro cuerpo que se desarrolla nuestra personalidad, y nuestro estilo peculiar de ser y de relacionarnos con los demás y el mundo. Y no sólo vivimos en nuestro cuerpo, el cuerpo es nuestra expresión interna hacia lo de fuera es nuestra ventana al mundo, y es además una constante fuente de información para nuestra vida

Somos MENTE, somos EMOCIÓN, somos ENERGÍA, y somos CUERPO. Y estas facetas de nuestra persona, viven, conviven y se combinan en esa casita llamada MI CUERPO.

REtratos de DIane 6

Por Macarena Hengstenberg Girón

Periodista y bailarina

Para escuchar el cuento completo accede a este audio: SoMoS CuERpO 6. El cuento de la Dualidad entre Cuerpo y Mente 

 



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