Una nueva investigación revela que el aceite de oliva virgen cicatriza y cura las heridas

Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en linkedin
Compartir en whatsapp
Compartir en telegram
Compartir en email

Su consumo habitual puede reducir en un porcentaje elevado, la posibilidad de sufrir enfermedades cardiovasculares como ictus o infartos, combatir la hipertensión o la diabetes, reducir los niveles de colesterol e incluso mejorar las funciones cognitivas. Ahora se sabe también que el escualeno, uno de los principales componentes de los aceites de oliva vírgenes, posee efectos positivos en la curación y cicatrización de las heridas y en la reparación de los tejidos.

En España somos afortunados porque uno de nuestros bienes más preciados es este oro líquido, el aceite de oliva virgen, del que se conocen múltiples cualidades positivas para la salud y preventivas incluyéndolo en la dieta. En aplicaciones y productos cosméticos y de higiene hidrata la piel y el cabello. Es el ingrediente indispensable de la dieta mediterránea no solo por el sabor que aporta a los platos sino porque sus beneficios han sido confirmados ampliamente por la ciencia.

En esta nueva investigación que le otorga cualidades curativas cicatrizantes y reparadoras han participado científicos de la Universidad de Jaén que han descrito la incidencia del escualeno, uno de los principales componentes menores de los aceites de oliva vírgenes, en las heridas y tejidos.

El estudio ha sido publicado en la revista Evidence-Based Complementary and Alternative Medicine con el título‘Squalene Stimulates a Key Innate Immune Cell to Foster Wound Healing and Tissue Repair’, el trabajo explica cómo se produce ese efecto curativo, cicatrizante y reparador del aceite de oliva virgen, cuya acción repercute sobre los macrófagos, células inmunitarias que tienen un papel destacado en estos procesos.

 

Ayuda a potenciar los efectos antiinflamatorios

José Juan Gaforio, catedrático de Inmunología de la Universidad de Jaén e investigador responsable del estudio, explica que en la curación de las heridas intervienen dos tipos de macrófagos, los denominados M1 y M2, los primeros son de carácter pro-inflamatorios y los segundos, anti-inflamatorios, vitales para la resolución definitiva de las heridas.

«Básicamente, el escualeno potencia los efectos anti-inflamatorios de los macrófagos, con lo que ayudaría en los últimos estadios de la resolución y curación de la herida», afirma José Juan Gaforio.

Junto a Gaforio, en esta investigación han participado, Cristina Sánchez Quesada y Alicia López Biedma, investigadores del Área de Inmunología y del Centro de Estudios Avanzados en Olivar y Aceites de Oliva de la UJA, así como Estefanía Toledo, del Departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Navarra.

 

 

Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en linkedin
Compartir en whatsapp
Compartir en telegram
Compartir en email

Artículos Relacionados